Desierto Florido volvería con fuerza excepcional: podría repetir la intensidad registrada en 1997
- Domingo 6 de septiembre de 2026
- 09:54 hrs
Según las proyecciones citadas de Conaf, el fenómeno podría extenderse por hasta 15 mil kilómetros cuadrados y alcanzar su peak durante octubre.
Las lluvias activan el Desierto Florido
Las recientes precipitaciones registradas en el norte de Chile podrían dar paso durante 2026 a un Desierto Florido de magnitud excepcional, con características que incluso podrían recordar al histórico fenómeno ocurrido en 1997.
Las lluvias registradas principalmente en las regiones de Coquimbo y Atacama comenzaron a activar las semillas y bulbos que permanecen bajo el suelo del desierto a la espera de condiciones favorables de humedad.
De acuerdo con proyecciones de Conaf, consignadas por Ladera Sur, la floración podría alcanzar una superficie de hasta 15 mil kilómetros cuadrados.
Entre los sectores donde podría apreciarse el fenómeno se encuentran Huasco, Freirina, Vallenar, Caldera, Copiapó y Chañaral. Sin embargo, su extensión y duración dependerán de la distribución de las precipitaciones y de las condiciones específicas de cada territorio.
¿Podría ser como el Desierto Florido de 1997?
Las condiciones actuales han generado comparaciones con el episodio registrado en 1997, considerado uno de los Desiertos Floridos más destacados de las últimas décadas.
Darío Moreira, biólogo ambiental e investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad, explicó que existen elementos que permitirían pensar en un fenómeno de características similares.
“Un fenómeno como el que ocurrió en el año 97 podría también darse ahora, porque hay un banco de semillas importante disponible y también las condiciones de humedad han sido súper favorables”, señaló el académico.
Moreira, quien además dirige el Departamento de Gestión Agraria de la Facultad Tecnológica de la Universidad de Santiago, destacó el impacto que han tenido las precipitaciones sobre el territorio.
“Hidrológicamente hablando, las quebradas han bajado, los ríos han corrido desde la región de Coquimbo hasta parte de Antofagasta, entonces perfectamente podría darse un fenómeno similar”, sostuvo.
¿Cuándo comenzará la floración?
Las primeras flores podrían comenzar a aparecer durante la primera quincena de septiembre, mientras que el período de mayor intensidad se proyecta para octubre.
De mantenerse las condiciones favorables, el espectáculo natural podría prolongarse hasta noviembre.
No obstante, las fechas todavía podrían variar debido a la evolución de las lluvias. Según Moreira, la fase temprana comenzaría durante la primera mitad de septiembre y los principales peaks podrían producirse durante la primera o segunda semana de octubre.
La duración tampoco será necesariamente igual en todos los sectores, ya que factores como la humedad, las temperaturas y la disponibilidad de agua pueden determinar cuánto tiempo permanecerán las flores en el territorio.
¿Dónde se podrá observar el Desierto Florido?
Entre los principales lugares recomendados para apreciar este fenómeno natural se encuentran:
Parque Nacional Llanos de Challe: ubicado aproximadamente 90 kilómetros al noroeste de Vallenar.
Parque Nacional Desierto Florido: situado cerca de 30 kilómetros al sur de Copiapó.
Parque Nacional Pan de Azúcar: ubicado en el sector costero de la Región de Atacama.
El investigador indicó además que entre 800 y 1.000 especies componen el conjunto vegetal presente en las zonas áridas de Atacama y Antofagasta. De ellas, aproximadamente 200 a 230 especies formarían parte del banco de germoplasma capaz de germinar y florecer durante estos eventos.
El llamado a cuidar la floración
La posibilidad de una floración de gran magnitud también genera preocupación por el impacto que podría provocar la llegada masiva de visitantes.
Por ello, el llamado de los especialistas es a disfrutar el fenómeno de manera responsable y, especialmente, evitar ingresar con vehículos a las zonas cubiertas de vegetación.
Moreira advirtió que el tránsito vehicular puede compactar el suelo y dañar tanto las plantas como las semillas, afectando las condiciones necesarias para futuras germinaciones.
“Estas idas masivas hacia los lugares, sobre todo con vehículos, pueden terminar compactando el suelo, pisoteando la zona y eso hace que la germinación no ocurra, porque se destruyen las plantas y las semillas también”, concluyó.




